jueves, 1 de diciembre de 2016

Esta hiperrealista serie sobre adolescentes está enloqueciendo a los escandinavos

skam
Skam está revolucionando el concepto de webserie.
NKR, la televisión noruega donde se emite un capítulo nuevo cada viernes, dedica el resto de la semana no sólo a colgar clips del que será el próximo episodio, sino que también publica pantallazos de conversaciones entre los personajes; estos, además, cuentan con RRSS donde los espectadores pueden seguir su actividad.
Skam está protagonizada por un grupo de adolescentes y las relaciones que éstos establecen en su instituto de Oslo. Alabada por una crítica noruega que la compara con Skins, lo más llamativo de Skam es la manera en que se emiten los episodios: NKR comparte los clips diarios en su web en el mismo momento en el que ocurren en la serie. Es decir,   si los personajes asisten a una fiesta un martes por la noche, NKR compartirá ese fragmento el mismo martes noche.
Esta forma tan poco ortodoxa de lanzar el contenido está haciendo estragos en la rutina de los fans: si sigues Skames lícito saltarte clases para no perderte una de las cápsulas; también es probable que pases la noche en vela, apretando F5, esperando el próximo clip o mensaje de texto. No son elucubraciones: esto ya está ocurriendo.
Otra de las particularidades de Skam es que cada una de sus temporadas está narrada desde el punto de vista de un personaje en concreto. A esto hay que sumarle el hecho de que podamos husmear en las conversaciones de mensajería instantánea que los personajes se envían entre sí, lo que añade un subtexto extra a cada nuevo capítulo de la serie y dispara las especulaciones entre los espectadores.
Esta innovadora forma de emisión ha hecho que el público adolescente que sigue la serie pueda consumirla sin esperar siquiera a que se emita el próximo capítulo. Además, el hecho de que los espectadores puedan interactuar con los perfiles de los personajes, de algún modo, les hace sentir que los protagonistas de Skam son reales.
La prueba de que la serie se estaba convirtiendo en un fenómeno de masas en su país de origen llegó con la segunda temporada, cuando algunos capítulos superaron el millón de espectadores —una quinta parte de toda la población noruega.
Este éxito, teniendo en cuenta que la serie no generó cuñas publicitarias ni ocupaba espacio en prensa por aquel entonces, hay que achacarlo a la inteligencia con la que sus creadores han sabido utilizar las redes sociales no como una mera plataforma de difusión, sino como otro escenario másde Skam.

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